Rss Feed Facebook Twitter Google Plus

post:


domingo, 12 de octubre de 2014

Articulo





LAS HABILIDADES COGNITIVAS EN NIÑOS PREESCOLARES.
UN ESTUDIO COMPARATIVO EN UN CONTEXTO DE POBREZA




 El  articulo “las habilidades cognitivas en niños de preescolar”, presenta un estudio sobre las relaciones entre la pobreza y las habilidades cognitivas, donde diferentes autores dan a conocer sus puntos de vista mencionando que los niños que han vivido en condiciones de pobreza, aunque no exista desnutrición, presentan una disminución de sus capacidades intelectuales, lo que posteriormente  afecta negativamente el proceso de aprendizaje. Por otro lado el artículo describe las habilidades cognitivas simultáneas y secuenciales de niños en situación de pobreza de San Miguel de Tucumán (Argentina), donde se evaluaron 283 niños de 3 a 5 años. En el ámbito escolar, las habilidades cognitivas simultáneas están implicadas en el reconocimiento de números y letras, en la interpretación de ilustraciones o estímulos visuales. Las habilidades secuenciales están muy relacionadas con la memorización de hechos, listas ortográficas de palabras y asociaciones entre letras y su sonido correspondiente.
Durante estos estudios se demuestra que las habilidades cognitivas se discriminaron a partir de la Batería de Evaluación de Kaufman para niños (K-ABC). Además administraron una encuesta socio demográfica a sus padres. Los análisis estadísticos multivariados mostraron diferencias estadísticas significativas en el desempeño cognitivo según los niveles de pobreza en los niños y  niñas de 4 y 5 años, particularmente en las habilidades secuenciales. El estudio aporta datos de particular interés por su utilidad en la planificación de los currículos escolares en el nivel inicial.
Por último se arrojan unos resultados donde mencionan lo que se presenta en el trascurso del estudio. Los resultados muestran que los niños desnutridos y no desnutridos presentaron similares habilidades cognitivas secuenciales y simultáneas. En tanto, los niños de cuatro y cinco años con un nivel menor de pobreza caracterizado por padres con una escolaridad superior a primario y ocupaciones estables de baja calificación manejaban mejor la información de modo seriado y temporal. Así, que estos datos permitieron afirmar que el fenómeno de la desnutrición no explica, de modo aislado, las dificultades cognitivas en niños con privaciones socioeconómicas, ya que otros factores de la pobreza coexisten junto a las carencias nutricionales.
Además al considerar la temática de la pobreza, no sólo es importante plantearla en términos de posesión de bienes, sino que en sentido psicológico cabe reflexionar cómo impactan las múltiples privaciones y ambientes carenciados en el desarrollo cognitivo y social del niño. Las carencias económicas generan incertidumbre y estrés, por lo que aumentan la posibilidad de estados emocionales negativos en los adultos a cargo del hogar mencionaba (Lipina, 2006). Estas perturbaciones psicológicas en los padres tales como depresión, ansiedad, escaso control de los impulsos, entre otras, pueden teñir negativamente las prácticas de crianza. A su vez, estas modalidades pueden limitar las posibilidades de que el niño cuente con el acompañamiento del adulto para explorar su contexto más próximo, provocando así consecuencias negativas en la constitución de una personalidad saludable (Ardila, 1979). Sin embargo, en el texto mencionan que  no todos los sujetos de estos contextos desfavorecidos responden del mismo modo ante estos factores estresantes producto de la pobreza. Los resultados mostraron que el grupo de niños de cuatro y cinco años con un menor nivel de pobreza contaban con mayores recursos cognitivos vinculados al procesamiento cognitivo secuencial. Un estudio preliminar efectuado con niños pertenecientes a estos contextos desfavorecidos mostró la existencia de asociaciones estadísticas entre los niveles del Nivel Socio-económico, bajo de los niños y sus desempeños en los tests del K-ABC vinculados a las habilidades seriales o secuenciales.
En síntesis, este estudio mostró que los niños desnutridos y no desnutridos pertenecientes a contextos de pobreza tenían habilidades cognitivas simultáneas y secuenciales similares. Sin embargo, se demostró que a medida en que aumentaban las condiciones de pobreza, eran menores las habilidades cognitivas. También se encontró que pobreza y desnutrición se potencian, generando una causalidad recíproca y limitando la expresión de dichas capacidades.
Esto destaca que el fenómeno de la desnutrición no explica, de modo aislado, las dificultades cognitivas en niños con privaciones socioeconómicas, ya que la intervención de otros factores de la pobreza coexiste junto a las carencias nutricionales.
Este artículo es sumamente enriquecedor ya que permite  apropiarnos de temas que tal vez se evidenciaran al ejercer nuestra profesión. Además como docentes en formación, debemos comprometernos con el desarrollo consciente y deliberado de las habilidades cognitivas de los alumnos y alumnas, proporcionándoles así los mecanismos necesarios para poner en práctica los procesos cognitivos de manera que puedan contribuir al desarrollo integral del individuo.
El conocer de estos temas está totalmente relacionado con nuestra práctica pedagógica ya que nuestro papel no es solo educar al niño o niña si no conocerlo en un todo. Además tomar como referencia estos estudios que nos da a conocer el artículo, permiten aclararnos el porqué los niños muchas veces no rinden en la escuela, y nos obliga a reflexionar, ya que hoy en día los docentes no están cumpliendo su papel como educadores. Siendo así, nos invita a generar estrategias pedagógicas que permitan  acompañar al niño en todos sus procesos cognitivos y asimismo tratar de conocer el porqué los niños no avanza en ciertos procesos.



Share This :