LAS
HABILIDADES COGNITIVAS EN NIÑOS PREESCOLARES.
UN
ESTUDIO COMPARATIVO EN UN CONTEXTO DE POBREZA


El
articulo “las habilidades cognitivas en niños de preescolar”, presenta
un estudio sobre las relaciones entre la pobreza y las habilidades cognitivas,
donde diferentes autores dan a conocer sus puntos de vista mencionando que los
niños que han vivido en condiciones de pobreza, aunque no exista desnutrición,
presentan una disminución de sus capacidades intelectuales, lo que
posteriormente afecta negativamente el
proceso de aprendizaje. Por otro lado el artículo describe las habilidades
cognitivas simultáneas y secuenciales de niños en situación de pobreza de San
Miguel de Tucumán (Argentina), donde se evaluaron 283 niños de 3 a 5 años. En
el ámbito escolar, las habilidades cognitivas simultáneas están implicadas en
el reconocimiento de números y letras, en la interpretación de ilustraciones o
estímulos visuales. Las habilidades secuenciales están muy relacionadas con la
memorización de hechos, listas ortográficas de palabras y asociaciones entre
letras y su sonido correspondiente.
Durante estos
estudios se demuestra que las habilidades cognitivas se discriminaron a partir
de la Batería de Evaluación de Kaufman para niños (K-ABC). Además administraron
una encuesta socio demográfica a sus padres. Los análisis estadísticos
multivariados mostraron diferencias estadísticas significativas en el desempeño
cognitivo según los niveles de pobreza en los niños y niñas de 4 y 5 años, particularmente en las
habilidades secuenciales. El estudio aporta datos de particular interés por su
utilidad en la planificación de los currículos escolares en el nivel inicial.
Por último se
arrojan unos resultados donde mencionan lo que se presenta en el trascurso del
estudio. Los resultados muestran que los niños desnutridos y no desnutridos
presentaron similares habilidades cognitivas secuenciales y simultáneas. En
tanto, los niños de cuatro y cinco años con un nivel menor de pobreza caracterizado
por padres con una escolaridad superior a primario y ocupaciones estables de
baja calificación manejaban mejor la información de modo seriado y temporal.
Así, que estos datos permitieron afirmar que el fenómeno de la desnutrición no
explica, de modo aislado, las dificultades cognitivas en niños con privaciones
socioeconómicas, ya que otros factores de la pobreza coexisten junto a las
carencias nutricionales.
Además al
considerar la temática de la pobreza, no sólo es importante plantearla en
términos de posesión de bienes, sino que en sentido psicológico cabe
reflexionar cómo impactan las múltiples privaciones y ambientes carenciados en
el desarrollo cognitivo y social del niño. Las carencias económicas generan
incertidumbre y estrés, por lo que aumentan la posibilidad de estados
emocionales negativos en los adultos a cargo del hogar mencionaba (Lipina,
2006). Estas perturbaciones psicológicas en los padres tales como depresión,
ansiedad, escaso control de los impulsos, entre otras, pueden teñir
negativamente las prácticas de crianza. A su vez, estas modalidades pueden
limitar las posibilidades de que el niño cuente con el acompañamiento del
adulto para explorar su contexto más próximo, provocando así consecuencias
negativas en la constitución de una personalidad saludable (Ardila, 1979). Sin
embargo, en el texto mencionan que no
todos los sujetos de estos contextos desfavorecidos responden del mismo modo
ante estos factores estresantes producto de la pobreza. Los resultados
mostraron que el grupo de niños de cuatro y cinco años con un menor nivel de
pobreza contaban con mayores recursos cognitivos vinculados al procesamiento
cognitivo secuencial. Un estudio preliminar efectuado con niños pertenecientes
a estos contextos desfavorecidos mostró la existencia de asociaciones estadísticas
entre los niveles del Nivel Socio-económico, bajo de los niños y sus desempeños
en los tests del K-ABC vinculados a las habilidades
seriales o secuenciales.
En síntesis, este
estudio mostró que los niños desnutridos y no desnutridos pertenecientes a
contextos de pobreza tenían habilidades cognitivas simultáneas y secuenciales
similares. Sin embargo, se demostró que a medida en que aumentaban las
condiciones de pobreza, eran menores las habilidades cognitivas. También se
encontró que pobreza y desnutrición se potencian, generando una causalidad
recíproca y limitando la expresión de dichas capacidades.
Esto destaca que el
fenómeno de la desnutrición no explica, de modo aislado, las dificultades
cognitivas en niños con privaciones socioeconómicas, ya que la intervención de
otros factores de la pobreza coexiste junto a las carencias nutricionales.
Este artículo es
sumamente enriquecedor ya que permite
apropiarnos de temas que tal vez se evidenciaran al ejercer nuestra
profesión. Además como docentes en formación, debemos comprometernos con el
desarrollo consciente y deliberado de las habilidades cognitivas de los alumnos
y alumnas, proporcionándoles así los mecanismos necesarios para poner en
práctica los procesos cognitivos de manera que puedan contribuir al desarrollo
integral del individuo.
El conocer de estos
temas está totalmente relacionado con nuestra práctica pedagógica ya que
nuestro papel no es solo educar al niño o niña si no conocerlo en un todo.
Además tomar como referencia estos estudios que nos da a conocer el artículo,
permiten aclararnos el porqué los niños muchas veces no rinden en la escuela, y
nos obliga a reflexionar, ya que hoy en día los docentes no están cumpliendo su
papel como educadores. Siendo así, nos invita a generar estrategias pedagógicas
que permitan acompañar al niño en todos
sus procesos cognitivos y asimismo tratar de conocer el porqué los niños no
avanza en ciertos procesos.
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